Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.
sábado, 20 de diciembre de 2014
martes, 9 de diciembre de 2014
Las tormentas en verano
Descubrirse encontrando miserias donde supo caber ventura; destaparse
las ollas del desapego para que el vapor caldeado en desencuentros diera al
aire, un humo de añoranza.
Y ceder, ceder al recuerdo insoslayable y tortuoso de
placentero. Recopilaciones involuntarias y subjetivas de lo acontecido; recortes
reunidos según título, de una historia que podría ser o no la misma.
Darle como rótulo algo parecido a lo que sabe la “nostalgia”
y recolectar memorias como segundos. Crear el libro apropiado y ponerse a pasar
página. Multisensorial experiencia que agota lo conocido, mezcla secuencias,
olores, sabores, paisajes, palabras, retazos de cuerpo, imágenes de uno,
incluso impropias generadas por el cine y la imaginación en reminiscencia.
Ver alterados esquemas orgánicos y concepciones que evaden a la superstición, sentir como llueve dentro, poder imprimir el labio con las fotos que ha tomado el beso, el hueco del abrazo, el tiempo.
Dejarse llevar por el orgásmico y avieso juego del no-olvido.
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