jueves, 1 de noviembre de 2018

Estas últimas horas a verte no aminoran mi ansiedad.
¿Será que el tiempo pueda estirarse?
Restan horas largas.
Siento cómo cruje el segundo que da el nuevo minuto.

Prefiero esta incomodidad.
Es que cuando ya haya pasado, quizás quiera volver a esperar que pase.
Me refiero a que en este preciso momento sos deseo de vos y luego serás no más que vos.
Es decir, no más deseo.

Me entusiasma y me angustia, hay tanto por hacer y tanto que no haremos nunca.
Te propongo sucedamos, tiempo antes de que suceda.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Jueves, 16 de agosto del 2018


Sin pretensión mas no sin deseo,
quiero decir sin expectativa pero con anhelo.

Mi beso, llegó de repente,
incluso antes que tu pregunta.
Tu beso, llegó insolente,
dejó a mi lengua bien marabunta.

Del vaso al beso, sin atropello.
Del pelo al cuello, qué grato eso.

Tal vez tu medio pidiendo exceso,
quizás mi sexo, curioso y travieso,
quisieron juntos hacer un cuerpo,
que cuando vibre, se vuelva viento.

Es que lo dicho ha fermentado,
a nuestros cuerpos exorcizados,
Pienso que el tiempo nos dejó esto,
de quien florece tras ser tornado.

Pues tu partida, causó revuelo,
en mi apetito voraz, grotesco.
Mas tus palabras dejaron esto,
un cuerpo vivo, imprudente, fresco.


martes, 14 de agosto de 2018

Él


Rechaza,
ser no feliz,
ser no comprometido,
ser no querido,
ser acumulador,
ser sucedido,
ser embrollado,
ser naufragado,
ser sofocado,
ser custodiado,
ser displicente.

Dice,
ser transeúnte de pueblo ajeno,
ser pedaleo sin freno,
ser indiferente al terreno,
ser misterio de aquel río,
ser veta de balsa ahogada,
ser soldado de país sin frontera,
ser amuleto del que pierde,
ser Santiago sin su siesta
ser sequía de esta fuente.

ser,
otoño crujiente,
calor eminente,
donde quiera embistente.

lunes, 6 de agosto de 2018

viernes, 3 de agosto de 2018

Cap I

(intro)

Supongamos que llega a esa puerta, me interpela y me arrastra a sacudones a ya sabe donde.
Y yo quiero, aunque presto cierta resistencia para hacer perdurar el juego.



martes, 31 de julio de 2018

Tome nota

No crea en lo que escribo,
no estime lo que digo,
no siga lo que hago,
no tome de mi mano,
no busque ser referente,
ni sentar antecedente.

No tema ser costura,
no daña ser puñado,
póngase cómodo de costado.

No luche por el podio,
ni queje ser reflejo.
Míreme de lejos,
Sabrá por qué lo digo.

No piense que lo pienso,
ni me busque en el paisaje.
Desconfíe si lo sigo,
de media vuelta y raje.

Olvídese la prosa.
No lleve puesto el beso.
Quítese este peso,
de saberse querido.
Asúmase sin miedo,
corrompido.

De vía libre al celo,
no caigo en ese anzuelo,
Oferte si hay sequía,
'de arriba' no hay tutía.

Por último le digo,
si puede corra ileso,
no caiga sucumbido,
a mi gesto receptivo.



https://soundcloud.com/user-652715332/tome-nota-song
https://soundcloud.com/user-652715332/tome-nota

domingo, 29 de julio de 2018

Veinticuatro navidades




Imagine, 
una caricia al acecho, 
un vuelco en la cama escondido.

Maniobras atemporales de encuentros fortuitos,
furtivos de usted.

Las letras,
arrastraron hilos,
obraron misterio,
abrieron puertos,
falso juego.
En ellas,
no hubo escondite,
tampoco respeto,
mucho menos cautela.

Qué moralidad, cuál ética, qué dicen los años de cada cuerpo.
El deseo macerado a gestos, exagera el goce mientras disfraza el morbo.
Es la novela la que desconoce pudor, con-texto.

Imagine, 
un beso latente,
un beso arrastrado,
ceñido,
tuerto,
uno traccionado,
uno encendido,
lento.

Siento entumecida toda su vergüenza ¿qué avergüenza?
Veo su miedo ¿miedo de qué?
Su pose inquieta ¿tiene dudas?
Su llanto oculto ¿no asola?
Su beso tímido ¿traiciona?
...
Llego a su tacto ¿qué espera?




https://soundcloud.com/user-652715332/veinticuatro-navidades-1

miércoles, 4 de julio de 2018

A la futura lectora:

Sepa que maneja metáforas a bolillero, que hay cierto formato donde se vuelcan libres de contexto y pese a su caída azarosa toman forma en el todo que conforman.
Y cuando digo forma, entiéndala maleable a sus ojos, lectora. A su verse capturada, descripta, seducida. Que las palabras plasmadas están inmóviles pero es el tiempo el que les va adulterando significado. 
Y ponga especial atención en el gerundio, porque ese continuo de duración indefinida es el que muta el cartón de la lotería de textos. Resultando que a su grito ¡bingo! del cual espera semejante recompensa, suenan al unísono otros y ya no sólo no cantó primera, si no tampoco es única en jugarse cartón lleno.
No se alarme, se sabe que en quien escribe siempre hay conocida tendencia, re utilización de recursos, no vengo a decirle nada que no sepa. Le escribo, mas bien, anticipándome a su desencanto. Que en la prosa en la que usted se halla, caben otras quienes también encuentran hecha poesía su particularidad. 
Que de eso se trata, de cautivar poniendo en letras lo que cree nunca nadie vio, avergonzó, susurró de usted. Que para qué uno escribe si no es para estimular lo imposible, trazar lazos inconexos, enardecer el deseo en el paraíso distópico de utópico. 
No llore la falta de singularidad, festeje la versatilidad del texto. 


Sin más, la saluda atentamente,
Otra Futura Lectora. 

PD: La unicidad va por fuera.


domingo, 14 de enero de 2018

Menos charla y más acción

Mi espalda recuerda el ladrillo del paredón rústico sobre el cual yacía de diecisiete a diecinueve...

Era primavera del dos mil siete, cuando en las calles de mi barrio brotaban de tarde, flores, siestas y encuentros. No había nubes. Los días, todos soleados, negaban la Santa Rosa y espejaban tu cabellera dorada de inocencia.
Las tardes resplandecían. Tu ceño fruncido al brillo, dejaba entrever tus ojos mares inmersos en tu mirada niña.
Tu boca, que daba más besos que palabras, revoloteaba procaz e inquieta separándose así de tu ser retraído y reservado. Puesto que fue tu labio, quien años atrás y en un encuentro fortuito, supo conocer mi beso virgen.
Tu silencio, exponía mis no pocos comentarios, mi risa chirriante; denotando mi efervescente adolescencia.
Los días cerraban a texturas y nuevas sensaciones. Subsumíamos nuestro encuentro al deseo concreto, aunque callado a afectos, de exacerbar nuestros sentidos, todos.
Con el último claro del día, te acompañaba a esperar el colectivo que te llevaba a tu barrio que no era el mío, a tu noche que era otra, a tu cama otra.
Recuerdo tus palabras en la que fuera, nuestra última tarde. Adornadas con el cine, tu rock de barrio y semilladas en el capitalismo utilitario, fueron exactamente: La próxima, menos charla y más acción.
Yo sonreí con disimulado disgusto; algo de la frase anticipaba el desencuentro. Tras ella, tu brazo derecho se estiró horizontal al asfalto, perpendicular al cordón; tus piernas subieron dos escalones, tu mano izquierda soltó monedas, mientras tu espalda, caparazón de tu cuerpo, se alejaba para siempre.