Sin pretensión mas no sin deseo,
quiero decir sin expectativa pero con anhelo.
Mi beso, llegó de repente,
incluso antes que tu pregunta.
Tu beso, llegó insolente,
dejó a mi lengua bien marabunta.
Del vaso al beso, sin atropello.
Del pelo al cuello, qué grato eso.
Tal vez tu medio pidiendo exceso,
quizás mi sexo, curioso y travieso,
quisieron juntos hacer un cuerpo,
que cuando vibre, se vuelva viento.
a nuestros cuerpos exorcizados,
Pienso que el tiempo nos dejó esto,
de quien florece tras ser tornado.
Pues tu partida, causó revuelo,
en mi apetito voraz, grotesco.
Mas tus palabras dejaron esto,
un cuerpo vivo, imprudente, fresco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario