martes, 31 de julio de 2018

Tome nota

No crea en lo que escribo,
no estime lo que digo,
no siga lo que hago,
no tome de mi mano,
no busque ser referente,
ni sentar antecedente.

No tema ser costura,
no daña ser puñado,
póngase cómodo de costado.

No luche por el podio,
ni queje ser reflejo.
Míreme de lejos,
Sabrá por qué lo digo.

No piense que lo pienso,
ni me busque en el paisaje.
Desconfíe si lo sigo,
de media vuelta y raje.

Olvídese la prosa.
No lleve puesto el beso.
Quítese este peso,
de saberse querido.
Asúmase sin miedo,
corrompido.

De vía libre al celo,
no caigo en ese anzuelo,
Oferte si hay sequía,
'de arriba' no hay tutía.

Por último le digo,
si puede corra ileso,
no caiga sucumbido,
a mi gesto receptivo.



https://soundcloud.com/user-652715332/tome-nota-song
https://soundcloud.com/user-652715332/tome-nota

domingo, 29 de julio de 2018

Veinticuatro navidades




Imagine, 
una caricia al acecho, 
un vuelco en la cama escondido.

Maniobras atemporales de encuentros fortuitos,
furtivos de usted.

Las letras,
arrastraron hilos,
obraron misterio,
abrieron puertos,
falso juego.
En ellas,
no hubo escondite,
tampoco respeto,
mucho menos cautela.

Qué moralidad, cuál ética, qué dicen los años de cada cuerpo.
El deseo macerado a gestos, exagera el goce mientras disfraza el morbo.
Es la novela la que desconoce pudor, con-texto.

Imagine, 
un beso latente,
un beso arrastrado,
ceñido,
tuerto,
uno traccionado,
uno encendido,
lento.

Siento entumecida toda su vergüenza ¿qué avergüenza?
Veo su miedo ¿miedo de qué?
Su pose inquieta ¿tiene dudas?
Su llanto oculto ¿no asola?
Su beso tímido ¿traiciona?
...
Llego a su tacto ¿qué espera?




https://soundcloud.com/user-652715332/veinticuatro-navidades-1

miércoles, 4 de julio de 2018

A la futura lectora:

Sepa que maneja metáforas a bolillero, que hay cierto formato donde se vuelcan libres de contexto y pese a su caída azarosa toman forma en el todo que conforman.
Y cuando digo forma, entiéndala maleable a sus ojos, lectora. A su verse capturada, descripta, seducida. Que las palabras plasmadas están inmóviles pero es el tiempo el que les va adulterando significado. 
Y ponga especial atención en el gerundio, porque ese continuo de duración indefinida es el que muta el cartón de la lotería de textos. Resultando que a su grito ¡bingo! del cual espera semejante recompensa, suenan al unísono otros y ya no sólo no cantó primera, si no tampoco es única en jugarse cartón lleno.
No se alarme, se sabe que en quien escribe siempre hay conocida tendencia, re utilización de recursos, no vengo a decirle nada que no sepa. Le escribo, mas bien, anticipándome a su desencanto. Que en la prosa en la que usted se halla, caben otras quienes también encuentran hecha poesía su particularidad. 
Que de eso se trata, de cautivar poniendo en letras lo que cree nunca nadie vio, avergonzó, susurró de usted. Que para qué uno escribe si no es para estimular lo imposible, trazar lazos inconexos, enardecer el deseo en el paraíso distópico de utópico. 
No llore la falta de singularidad, festeje la versatilidad del texto. 


Sin más, la saluda atentamente,
Otra Futura Lectora. 

PD: La unicidad va por fuera.