Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.
sábado, 20 de diciembre de 2014
martes, 9 de diciembre de 2014
Las tormentas en verano
Descubrirse encontrando miserias donde supo caber ventura; destaparse
las ollas del desapego para que el vapor caldeado en desencuentros diera al
aire, un humo de añoranza.
Y ceder, ceder al recuerdo insoslayable y tortuoso de
placentero. Recopilaciones involuntarias y subjetivas de lo acontecido; recortes
reunidos según título, de una historia que podría ser o no la misma.
Darle como rótulo algo parecido a lo que sabe la “nostalgia”
y recolectar memorias como segundos. Crear el libro apropiado y ponerse a pasar
página. Multisensorial experiencia que agota lo conocido, mezcla secuencias,
olores, sabores, paisajes, palabras, retazos de cuerpo, imágenes de uno,
incluso impropias generadas por el cine y la imaginación en reminiscencia.
Ver alterados esquemas orgánicos y concepciones que evaden a la superstición, sentir como llueve dentro, poder imprimir el labio con las fotos que ha tomado el beso, el hueco del abrazo, el tiempo.
Dejarse llevar por el orgásmico y avieso juego del no-olvido.
martes, 11 de noviembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
Memorias, historias y otros eventos en remate.
Cederme tus recuerdos de manera tan literal, esparcirme tiránicamente
la materialidad de la reminiscencia de un pasado del que no fui partícipe. Como si el
acto de despojarte, te hiciera olvidar. Como si a mi, hicieran conmemorar tal
experiencia impropia.
Donarme tan abiertamente souvenirs de vos, todo el tiempo. Souvenirs en los gestos, en las palabras, en la mueca infante cuando mi palabra
golpea tu ego, en las preguntas abstractas, en la imaginación de encontrarnos sobre arena húmeda, en el atrevimiento inmediato de confiarme tanto, en el deseo
de ayudarme, en la intención de romper mi cáscara, en el acto de exponer para luego liquidar,
en la habilidad de mirar figuras y construirles absurdas historias, en el
cuidado de no adjetivar en sobremanera, en los obsequios, en los cien pesos, en
las cartas que el azar donó para determinar tu vida, en las yemas, en las ideas
apocalípticas.
Souvenirs en todas partes, adonde vaya, aunque sé no te pertenecen,
estás en naranjos, en cielos uniformes, en el príncipe de algún cuento. El otro día te vi en aquel hombre de plaza que gesticulaba sugerentes espacios y objetos narrándolos con
su cuerpo, con su lenguaje gestual, evitando el sonido, la palabra.
Souvenirs, en mis letras, en lo que pudiera escribir, en la
forma que tuvieran. En la impetuosa necesidad de ver un papel y no soportarlo
vacío. En la obligación de tener que expresarlo...
viernes, 7 de noviembre de 2014
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Pasatiempo
Quédense tus
manos en mi vientre, foguee mi ombligo tu palma, construyan tus dedos hamacas, titire
tu tacto corteza, dibuje quimeras tu índice, salude el pulgar a mi espalda, meñiques
distingan el frío, capricho recojan tus brazos, abrigue
tu pecho el suspiro, pestañas sonrían cintura, naufraguen mejillas cabello, nariz descifre mi cuello, testiguen los ojos la ruta, tus
piernas recuerden olvidos, tu boca que olvide vergüenza.
Reliquias
Atropello de
palabras, cuantiosos bollos agusanados de letras oxidadas que se anidaron de
haberseles censurado.
Frases enteras a las que prohibióseles transitar vía
libre, traspasar frontera, tras horas y horas de cola en la aduana del Pesamiento.
Signos de Exclamación, organizados en un collar de dudoso desenlace. Para
caber, para soportar la claustrofobia, para tratar entenderse en la heterogénea
masa de remanentes en pena.
Preguntas,
cuatrillizas algunas, solteronas legendarias que no toparon Respuesta que
bien les venga. Prefieren no amontonarse. Eligen pasear cortejando a quién las
mire seducido por su incógnita figura.
Silencios, pesados,
robustos, se asientan. Ocupan gran espacio invisible, observan, no exponen, no
mueven. Solo contemplan con la sabiduría del oportuno.
Infierno de Hades.
Dudas, de todas
dimensiones, cual microbios irrumpen cualquier sitio. Revoltosas, elásticas, bufonas.
Lo chocan todo,
lo interpelan. Menuda maniobra de exponer tan fácilmente al desnudo, pedacitos de Seguridad.
Suspiros,
nostálgicos, noveleros. Circulan valseando un lento con la música que toca para
sí, el Desahogo.
Así, estas y
otras presencias espectrales, invaden súbitamente el ordinario. Problema de los
osados, que sin pensarlo se piensan.
Habitan en un
lugar que se ignora y sobreviven con las migajas que les tira el Recuerdo.
Desconciertan. Uno
se pasma, calla al reloj, viaja al remoto donde los verbos podían contarse en
presente, relee páginas, busca los vocablos no dichos, los recorta y pega donde deberían haber ido. Para figurarse
distinto, para improvisar lo que “pudo haber sido”, de aburrido.
sábado, 1 de noviembre de 2014
Nº 0
Que contemples mi
fisura enmohecida con el ojo clínico de quienes cosen las agujas del tiempo,
que huelas mis
inquietudes con el perfume que le das a las palabras,
que parasiempre
no pero que paranunca tampoco,
que escales mi
hambre, que comas mi escala,
que enmudezcas
mi pecho de un suspiro,
que no cedas ante un ademán efusivo,
que retengas mi
sombra en el jergón,
que aúlles mi
silueta sedentaria,
que empalagues mi ceguera,
que semilles mi
vehemencia,
que fastidies
mis arquetipos,
que entumezcas
mi lágrima,
que enseñes mi
aversión,
que niegues mi
coartada,
que tropieces mi
mirada,
que socaves mi
afasia,
que muerdas mi
celo,
que imprimas deseo,
que te quedes,
que resistas,
que sé
que sí
que puedo
que puede
que pueda
poderme.
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