Memorizar con precisión que excede a la propia memoria; archivar con rigor absoluto. Darle una intención. Tener que pararse si o si de un lado a ver y redactar.
Darle al texto oralidad si así fuera necesario. Tener que encontrar al menos cuatro ojos terceros que vieran y describan igual, que den fuerza al relato propio. Pasar el cuerpo por requisitos legales irrisorios, bañarlo todo con baldes de formalidad. Que "el otro" pase a ser llamado Usted y "demandado" y yo, "demandante" y también persona física de DNI tal, x años y x lesiones.
El tire y no afloje entre lenguas intercesoras, el uso extenuado del pronombre relativo "lo cual", la corbata, los tacos, y el maquillaje en ambos, en todos.
La postura, el sudor, la duda, de si mostrarse enfadado, indiferente, denunciante o denunciado.
Esperar, esperar los plazos que la justicia diga, para exponer como ella así lo requiera.
Fotografiar, fotografiar para dar testimonio.
Que los médicos escriban y describan, que se sepa que fui a verlos.
Que no es lo mismo, de acá que de allá, que de noche o de día, que si iba o venía, que si ganaba perdía, que si vivía moría.
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